Puja mínima 19 € · el nº 1 siempre cuesta 1 € más que el anterior
Clínicas dentales, inmobiliarias, ópticas, reformas, asesorías, joyerías. El escaparate se paga con un solo cliente.
20 categorías · 12 ciudades · 1 escalera por combinación
No cuesta lo mismo entrar en la escalera de una panadería que en la de una clínica dental, porque un cliente tuyo no vale lo mismo. La puja mínima refleja lo que vale el escaparate para ti, no lo que cuesta enseñarlo. El euro para quitar el nº 1 es igual en todas.
Puja mínima 19 € · el nº 1 siempre cuesta 1 € más que el anterior
Clínicas dentales, inmobiliarias, ópticas, reformas, asesorías, joyerías. El escaparate se paga con un solo cliente.
Puja mínima 12 € · el nº 1 siempre cuesta 1 € más que el anterior
Gimnasios, salud y bienestar, talleres, veterinarias, academias, fotografía, viajes, mascotas. Servicio recurrente o compra planificada.
Puja mínima 9 € · el nº 1 siempre cuesta 1 € más que el anterior
Peluquería, hostelería, moda, panaderías, floristerías, librerías. Compra frecuente, margen fino y muchísima densidad: son las que llenan la escalera.
Las 20 categorías
La categoría más densa de España y la que abre la casa. Cada barrio tiene diez.
Bares, restaurantes y cafeterías. Mucha densidad, margen fino y competencia feroz por el cliente de aquí.
Captación estacional: enero llena, febrero vacía. El turno funciona muy bien en diciembre y enero.
Fisioterapia, psicología, nutrición. Cliente recurrente y decisión de cercanía.
Un paciente vale cientos de euros. El escaparate se paga con uno solo.
Compra planificada y urgente a la vez. Mucha búsqueda local desde el móvil.
Ticket altísimo y competencia total por la misma calle. Una comisión paga años de escaparate.
Compra frecuente y muy estacional. Las rebajas son el mejor momento para un turno.
Peluquería canina, adiestramiento, tiendas. Cliente fiel y muy de barrio.
Urgencia y cercanía. El escaparate captura la búsqueda de última hora.
Ticket alto y decisión pausada. Comparan antes de entrar.
El cliente busca presupuesto en Google y compara cinco. Estar arriba lo decide todo.
Confianza y cercanía. La ficha y las reseñas pesan más que el precio.
Matrícula en septiembre y enero. El resto del año, recordatorio.
Bodas, comuniones y eventos. La decisión se toma con meses de antelación.
Encargo por teléfono y recogida. El turno de la tarde es el más rentable.
Picos brutales en fechas concretas. Un turno el día de San Valentín vale por diez.
Vuelta al cole y Navidad. Cliente de barrio y muy fiel.
Pocas, muy repartidas y con tickets enormes. La categoría con mejor margen por clic.
Enero y mayo son el año entero. El resto, mantener presencia.
Cómo abre una categoría
Una categoría no se activa a mano. Se abre cuando hay suficientes comercios dentro, porque una escalera con doce vecinos es una escalera y con dos es un cartel.
La categoría aparece en la web de esa ciudad. Ya puedes pujar y ya sumas para el SEO, aunque la escalera todavía no se destaque.
La escalera de esa categoría en esa ciudad se destaca de verdad, con su propia página y su histórico de liderato.
La categoría entra en las escaleras de comunidad y de España. Hasta entonces solo existe a nivel de ciudad, y eso es un argumento: «en tu categoría nadie sabe todavía quién es el mejor de España».